Dr. Eduardo Gotuzzo Herencia
Eduardo Gotuzzo nació en Ica en 1947 y es el cuarto de cinco hermanos. Se educó en el colegio católico San Vicente de Paúl y terminó primero de su clase. Al año siguiente, ingresó a la Universidad Peruana Cayetano Heredia y, por decisión propia, se quedó y se formó enteramente en el Perú. Durante sus años de estudio, la Universidad lo becó un año y le consiguió un puesto en la farmacia y en el archivo del Hospital, en el que trabajaba cada tercera noche con otros colegas distinguidos como Herminio Hernández, que era el primero de Leoncio Prado y llegó a ser director del hospital, y Manuel Químper, quien fue luego viceministro de Salud.
Una vez finalizados sus primeros estudios, aprobó los exámenes para partir al extranjero, como hacía la mayoría de estudiantes de medicina, pero decidió permanecer en el Perú. Junto a otros jóvenes médicos, como Diego González, Raúl Patrucco, José Luis Calderón, quienes también se mantuvieron en el país, lograron fortalecer el programa de residencia y continuar diversos trabajos de investigación. Se abocó al estudio de la hipertensión y la nefrología. Sin embargo, lo que más le interesó fueron las enfermedades infecciosas y, como residente, investigó la fiebre tifoidea y la brucelosis.
El reconocimiento internacional se tradujo en apoyo concreto de especialistas extranjeros como Michael Levine y Robert Black, expertos en el desarrollo de vacunas, con los que el doctor Gotuzzo estableció vínculos que le permitieron mejorar los laboratorios y comprar equipos con fondos provenientes del National Institute of Health (NIH). Si bien la aproximación inicial a los estudios de estas enfermedades fue más de carácter clínico que epidemiológico, Eduardo Gotuzzo y su equipo comprendieron la necesidad de establecer alianzas con los laboratorios. Así, hicieron estudios de diagnóstico a bajo costo junto a los doctores Carlos Carrillo Parodi y Luis Benavente.






